Cómo estandarizar el proceso de atención para que llegue a los niños en lugares difíciles en Honduras

Una madre demuestra las técnicas de estimulación que aprendió en el hospital gracias al apoyo de ASSIST, Honduras

Jane, de 19 años, no pensó de inmediato que su bebé tenía algo diferente, pero se dio cuenta inmediatamente de que no lloraba. Cuando lo vio, supo que había un problema, pero aun en ese momento no sabía cuál era la enfermedad que tenía. Los médicos le dijeron que estaba muy enfermo y que tenía la cabeza subdesarrollada. En el hospital nadie le decía que su bebé tenía microcefalia; recién se enteró mucho más tarde. Lamentablemente, la historia de Jane se repite con frecuencia en una zona que es más remota y tiene un acceso más limitado a centros de salud con mayores recursos, pero aún más debido a que todavía no se habían presentado síntomas para identificar y brindar atención de seguimiento a los bebés con microcefalia por las complicaciones del Zika u otros motivos. 

En un país como Honduras, en el que es difícil tener acceso a atención médica especializada, tener la posibilidad de consultar un especialista puede llevar años. Actualmente, la cita más temprana que se puede obtener para consultar un neurólogo es en 2020. A menudo las mujeres que llevan a sus bebés al hospital terminan yéndose debido a que el proceso lleva tanto tiempo que les resulta imposible esperar. Para una persona que se desplaza más de dos horas para llegar al hospital, una espera demasiado larga puede significar perder el transporte de vuelta a su hogar. La espera resulta increíblemente prolongada para que después le digan que el médico no puede hacer nada, los demás se pasen mirando a su bebé, y reciba una derivación para dentro de varios años.

El proyecto ASSIST de USAID trabajó incansablemente con el Ministerio de Salud y el personal del hospital para crear un sistema de derivación y estandarizar el proceso de atención para las madres de niños con síndrome congénito del Zika. “Antes del proyecto ASSIST de USAID, no veía el valor de brindar tratamiento a los niños con microcefalia. Pensaba que no podía hacer nada por ellos. Ahora contamos con un proceso estándar, una forma de ayudarlos, ahora puedo ver el valor de brindar a estos niños la mejor calidad de vida. Ahora son mi primera prioridad”. - Pediatra del Hospital Leonardo Martínez Valenzuela. El Hospital Leonardo Martínez Valenzuela y el Hospital Mario Catarino Rivas en San Pedro Sula cuentan con un sistema de derivación y proceso de atención estándar. Cuando una madre se presenta con su bebé, son recibidos por un trabajador social que le explica que serán atendidos por el oftalmólogo, otólogo y pediatra, y que la madre tendrá una sesión de orientación con el psicólogo. Todos los meses el neurólogo reserva un día específicamente para atender a estas madres y sus hijos. El proceso hace posible que los niños sean documentados de forma adecuada y que sean atendidos por todos los especialistas en el mismo día. El apoyo que sienten estas madres es un gran motivador para que regresen con sus bebés para recibir atención de seguimiento. Los médicos sienten una conexión con estos niños y se sienten responsables de brindarles una atención de calidad. Los trabajadores comunitarios identifican a los niños en las comunidades de difícil acceso, y documentas los casos y los derivan a los hospitales. ASSIST brindó capacitación a médicos, enfermeras y personal del hospital para identificar a estos niños y documentar sus casos a nivel nacional para que, independientemente de dónde lleve la madre a su bebé, puedan recibir la misma atención de calidad.

Es gracias a esta iniciativa de alcance comunitario y la documentación que el bebé de Jane, que ya tiene 18 meses de edad, ahora recibe la atención que necesita y se merece. Ahora puede llevarlo a citas y recibir información sobre los estiramientos y la estimulación que puede hacer en el hogar para su bebé. Jane trabaja en estrecha cooperación con el centro de salud comunitario en donde vive para el seguimiento y las derivaciones a los hospitales.

“Antes de saber que podían atender a mi bebé, me sentía muy sola. Me había acostumbrado a estar sola con mi bebé. Ahora asisto a sesiones de orientación y puedo hablar con alguien sobre mi bebé. Ahora veo a otras madres con bebés como el mío. Ahora tengo una rutina. Hacemos estiramientos todos los días (a pesar de que no le gustan) y hago que se dé vuelta y le muestro colores, texturas y juguetes. Ahora cuento con las herramientas para trabajar con mi bebé y asegurarme de que tiene la mejor vida.”

 

Countries: 
Report Author(s): 
Karina Y. Valenzuela
Organization(s): 
USAID Applying Science to Strengthen and Improve Systems (ASSIST) Project/URC
ASSIST publication: 
ASSIST publication
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