Equipo de mejora de la calidad del Hospital Verdi Cevallos de Manabí realiza atenciones clínicas de niños con Síndrome Congénito asociado a Zika en sólo 48 horas

“Alcanzar que todo bebé que nace con microcefalia en nuestra unidad de salud egrese a las 48 horas, con al menos el 80% de las atenciones clínicas de acuerdo a la norma nacional y edad, es un logro que sólo ha sido posible por el trabajo conjunto del Equipo de Mejora Continua de la Calidad y las autoridades del hospital, contando con el apoyo del proyecto ASSIST-ZIKA” Dra. Gabriela Farfán

La calidad en la atención a niños afectados por la infección de Zika durante el embarazo ha sido un logro del Equipo de Mejora del Hospital General Verdi Cevallos Balda (HGVC) de la ciudad de Portoviejo, provincia de Manabí. El equipo está conformado por la psicóloga clínica Laura Flores, la trabajadora social Verónica Álava, el economista Miguel Farfán, la pediatra Gabriela Farfán y las autoridades de la institución. El Hospital cuenta con 190 camas, 40 para alojamiento conjunto y 20 exclusivamente para neonatología.

En noviembre de 2018, el Hospital Verdi Cevallos Balda implementó procesos de mejora continua de la calidad como parte del Colaborativo de Cuidado y Apoyo, para lograr el cumplimiento de las atenciones clínicas de acuerdo con la norma nacional y la edad de los niños con Síndrome Congénito asociado al virus del Zika (SCaZ). Los indicadores que permiten medir la calidad partieron de 0% en su cumplimiento y para finales de marzo de 2019, se incrementaron al 69%, posicionando a esta unidad como el establecimiento con el mayor número de casos vinculados (36) de los 4 hospitales que participan en este componente.

El primer paso fue conformar con un equipo multiprofesional, definir gestores de caso en las unidades intervenidas, y contar con un chat grupal que incluye a todos los profesionales de salud que hacen parte del proceso de identificación, captación y vinculación de estos niños, desde el primer nivel de atención hasta el hospital. Estas son acciones claves para la comunicación y gestión clínica oportuna. La socialización de la normativa del cuidado a la salud según la edad de los niños, y la implementación de ayudas técnicas se sumaron a este logro.

Por otra parte, la conformación del Equipo de Acceso, liderado por la coordinación zonal, y en el cual participan delegados distritales y de las unidades de salud involucradas, fue clave para el seguimiento y articulación de los establecimientos de salud, respaldado por la gestión de las autoridades nacionales de los diferentes niveles. 

El proceso de atención integral y detección de la enfermedad se inicia en el embarazo y avanza con la valoración de microcefalia en el nacimiento en el servicio de alojamiento conjunto o en neonatología, activándose de manera inmediata las interconsultas y valoraciones multiprofesionales que permiten establecer planes de tratamiento oportuno y seguimiento tanto en el hospital, como en el primer nivel.

Cuando se identifica la microcefalia, además de los otros signos y síntomas de sospecha o probabilidad del Síndrome Congénito asociado a Zika, se apertura la historia clínica del recién nacido y se realizan las valoraciones clínicas normadas por el Ministerio de Salud. A continuación, se toman muestras de sangre para exámenes de laboratorio y se efectúa la notificación epidemiológica.

Cumplidos estos pasos, se procede a realizar una ecografía transfontanelar. Con el resultado obtenido se solicitan interconsultas a los profesionales de las especialidades de oftalmología, otorrinolaringología, fisiatría, neurología y psicología, para que valoren el caso. Se establece luego un cronograma de atenciones, que debe cumplirse durante las primeras 48 horas de nacido al bebé, y un plan de tratamiento integral y de seguimiento.

Previo al alta del niño o niña, la trabajadora social del hospital registra al menos dos números de teléfonos que permitan contactar fácilmente al familiar. Las llamadas se realizan al cuarto día de nacido para recordarle que debe acudir al establecimiento de salud para realizar el tamizaje metabólico neonatal, que es un procedimiento requerido por la normativa nacional (TAMEN). Se instruye al familiar sobre la importancia de realizar el examen de emisiones otoacústicas y/o potenciales evocados, cuya cita es notificada vía telefónica por la gestora de caso del hospital. Posteriormente, al sexto día, se llama nuevamente al familiar para confirmar la realización de los procedimientos descritos y el establecimiento de salud donde fue atendido.

El esfuerzo de los profesionales de salud del Hospital Verdi Cevallos Balta ha permitido que todo niño que es identificado como caso sospechoso de microcefalia, reciba las atenciones definidas en la norma nacional y acorde a su edad. Ha permitido también que reciba el apoyo psicoemocional necesario para las madres o familiares responsables del cuidado, velando de esta manera por el bienestar del infante y su entorno familiar, para reducir el impacto de las secuelas propias de esta afección.

Dra. Gabriela Farfán: “Ser exhaustivos en la revisión del recién nacido y no escatimar en el cumplimiento de sus necesidades, es la clave del éxito en la atención de los niños”

 

Countries: 
Report Author(s): 
Dra. Zulema Ávila
Organization(s): 
USAID Applying Science to Strengthen and Improve Systems (ASSIST) Project/URC
ASSIST publication: 
ASSIST publication
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